viernes, 8 de marzo de 2019

LILIANE Mª DAHLMANN, PRESIDENTA DE LA FUNDACIÓN CASA MEDINA SIDONIA EN LAS TERTULIAS GASTRONÓMICAS DEL ATENEO DE CÁDIZ.

Queridos ateneístas y amigos:

El miércoles 20 del actual a las 19:00 horas, tendrá lugar en la sede del Ateneo Literario, Científico y Artístico de Cádiz, calle Ancha, nº 20 - 1º piso, la tertulia gastronómica correspondiente al mes de marzo, titulada: La Industria Almadrabera de la Casa Medina Sidonia en las Fuentes Documentales S. XIV-XIX. Estado de la Cuestión”.

Se nos brinda la oportunidad de conocer los aspectos más destacados de los seis siglos que los Condes de Niebla y Duques de Medina Sidonia controlaron el estrecho y por consiguiente la pesca del atún, fundamentados en documentos únicos como los Diarios de Almadraba, Libros de Cuentas, Libros de Despensa, entre otros del Archivo privado más importante de Europa.  
Foto cedida por Liliane Mª Dahlmann
Para ello, tendremos el honor de recibir a la Presidenta de la Fundación Casa Medina Sidonia, Liliane Mª Dahlmann, que será la encargada de ofrecer la citada conferencia.     
    
La historia de las almadrabas, no sólo son los acontecimientos acaecidos de una época, en una familia o en la sociedad a lo largo de los siglos, también son olores, colores, sonidos, texturas y sabores que nos llevan al disfrute de uno de los tesoros gastronómicos de nuestra tierra, el atún rojo.  

Te esperamos.  

Afectuosos saludos, 

María Luisa Ucero Manzano
Coordinadora Tertulias Gastronómicas
Ateneo de Cádiz   

viernes, 1 de marzo de 2019

CASA MARTÍN EN GRAZALEMA, UN LUGAR CON HISTORIA.


Nos gustan las personas resueltas y que apuestan por sus metas. Eso hemos encontrado en Sergio Nieto Menacho, gerente de Casa Martín 1920, un local actual situado en la Plaza España, nº 18 de Grazalema, un lugar con preferencia en dar a conocer quesos y vinos de calidad. Antes de contar más sobre este establecimiento, conozcamos un poco más a Sergio.

Es ingeniero técnico agrícola y ha trabajado en una empresa jerezana ejerciendo su profesión durante diez años, con la esperanza que un día hubiese podido desarrollar sus conocimientos y su labor en las viñas de la comarca, uno de sus sueños, pero no surgió.

Empezó a rondarle en la cabeza sus orígenes que por una parte había sido el campo, donde tanto había disfrutado de pequeño y por otra, la faceta familiar en la hostelería. Recuerda con inmenso cariño a su abuela Isabelita Organvidez, de la que dice que era una de las mejores cocineras del pueblo y a su abuelo Martín Menacho, que regentaba el bar de su nombre, en el mismo lugar que allá por el 1.920 su bisabuelo abriese el Café de Perico.
Casi con un siglo de historia y un magnetismo especial, este enclave lo ha atrapado y allí regenta su propio espacio, como le gusta definirlo. Sergio pertenece a la tercera generación que se dedica a la profesión en la misma ubicación, atendiendo detrás de la barra, con cortesía y una franca sonrisa, a grazalemeños y visitantes. Sin perder la esencia de sus antecesores, ha abierto el local al público con un estilo acorde a su tiempo y a sus gustos, una conjugación de taberna, vinoteca y abacería. Ofrece una oferta variada de productos de alta calidad: taquitos de jamón ibérico, mejillones en escabeche de Barbate, banderillas de atún y queso, anchoas, carne mechada...  
Si nos acercamos allí también podemos encontrar los ricos “martinitos”. Unos panecillos calientes que podemos pedir al gusto: de queso curado de La Pastora (Grazalema) con sus gotitas de buen aceite de oliva virgen extra, de mojama o atún de Barbate, de sardinas anchoadas…  
Le gusta asesorar a los clientes que deseen sobre vinos y sus maridajes con los quesos, pero sus pretensiones van más allá y se muestra entusiasmado con el propósito de ofrecer pronto catas de vino para poco más de veinte personas. Pero sus ideas no se quedan ahí, quiere crecer y que su espacio se convierta en sala de catas multifuncional, donde además de degustar, puedan exponerse pinturas, fotografías, cartelerías…
El luminoso local tiene en sus paredes fotografías y elementos de madera pertenecientes a los bares que recuerdan la historia familiar; imágenes de la cabra payoya, protagonista de los quesos de la zona; vitrina con productos de la tierra, estanterías con vinos, aceites, dulces…  
De especial significado para él y para nosotros, es una foto tomada en el interior del bar de su abuelo Martin, donde están de jovencitas su madre Pastora y su amiga Mari, dos encantadoras vecinas que tienen nuestro máximo cariño. Seguro le darán suerte. 
Le deseamos lo mejor en su andanza empresarial, tiene los mimbres suficientes y la ilusión necesaria. Adelante, Sergio. 

domingo, 24 de febrero de 2019

EL SUSHI POR MAURICIO NAVASCUÉS.

Hablar de la cocina de la tierra en las tertulias gastronómicas del Ateneo de Cádiz, es lo habitual. Pero, no podemos obviar la influencia de otras cocinas en nuestro entorno, debido al intercambio cultural existente. En un paseo por cualquier ciudad se observan restaurantes del mundo, tiendas donde se pueden adquirir productos de otros lugares, estantes exclusivos en grandes superficies, e incluso espacios dentro de recintos tan tradicionales como los mercados.  
Hace unos años era impensable que, una ciudad como la nuestra contara con un establecimiento exclusivo de sushi, al asociarse con el pescado crudo. Hoy en día, no sólo es un local más en el Rincón Gastronómico del Mercado Central, GADISHUSI, nº 63-64, además es un lugar que cuenta con una amplia clientela, que va expresamente a comer sushi en sus variantes, entre otras especialidades japonesas, o bien optan por hacer pedido a domicilio, una de las facilidades de este local. Teléfono 856 152 333.
Pero ¿Quién es el responsable y cómo llega a La Plaza?

Pues podemos decir que el causante es Mauricio Navascués Martín, un periodista gaditano, que en un viaje a Oporto visitó el restaurante Góshò, enamorándose del sushi al primer bocado, aunque confiesa que con anterioridad lo había comido sin que le hubiese producido ningún entusiasmo. Prueba de su flechazo fue abandonar su profesión para dedicarse de lleno a otra de sus pasiones, la cocina y en particular a la nipona.

Se afanó en instruirse todo lo posible en los temas relacionados con la cocina japonesa. Confiesa que como más ha aprendido es de la mano de auténticos maestros, a los que en la actualidad los tiene como amigos, es el caso de Mario Payán, el reconocido jefe de cocina que consiguió una estrella Michelín en el restaurante Kabuki y que actualmente regenta en Madrid el restaurante Kappo
Cuando decidió viajar a Japón para conocer de cerca su gastronomía, tuvo la oportunidad de visitar la gran ciudad de Tokio y comer en numerosos lugares guiado por el cocinero japonés Naofumi Itoh, gran amante de la cocina mediterránea, sin duda ello le supuso una experiencia muy enriquecedora.
Mercado Tsukiji de Tokio y técnica Ike Jime.

Otra lección fue la visita al ya cerrado mercado de Tsukiji, era el mayor lugar de venta de pescados del mundo. Allí pudo ver innumerables especies y comprobar como domina con soltura infinidad de nombres en japonés. Durante su estancia en el país nipón aprendió el especial tratamiento que le dan al pescado para obtener la máxima calidad. Ellos consideran que en la captura hay que maniobrar muy rápido con el objeto que el pescado no sufra, esto se consiguen con la técnica Ike Jime, que permite descerebrar al ejemplar, evitando por tanto que no lleguen estímulos nerviosos a los músculos una vez sea capturado. Este sistema le confiere diferencias organolépticas muy evidentes.
Sushi.

De su preparación optó en centrarse principalmente en el mundo del sushi. En primer lugar, decir al respecto que el término no se refiere al pescado crudo como piensa mucha gente, es una forma de preparar el arroz. Así que no alude al alimento que se coloca en la parte superior o al relleno y aunque es habitual que lleve pescado crudo, puede no llevarlo. Mauricio afirma que hay buenos sushis, los que gustan, y malos sushis, aquellos que dejan indiferentes y si no conoces los primeros, difícilmente apetece volver a probarlos. Por consiguiente, hay que elegir lugares que respeten al máximo la calidad de la materia prima.
Ingredientes:

El arroz con que se prepara sushi es de tipo glutinoso que pertenece a la variedad japónica. Esa característica permite hacer las bolitas o los rollos sin que los granos se suelten. El arroz que no se debe utilizar nunca es el grano largo. Gran parte del éxito de un buen sushi es la elaboración del arroz y para ello dio pautas importantes: el especial lavado, la cocción y el aderezo que será con un toque avinagrado, empleándose una mezcla de vinagre de arroz, azúcar y sal. El éxito se obtiene consiguiendo el equilibrio de sabores y una correcta consistencia. Apuntó también como parte fundamental del proceso, la temperatura y la conservación. 

El pescado es primordial que sea fresco y de calidad máxima. Por ello, valora mucho que sus instalaciones estén dentro del mercado de donde él se abastece de pescados como atún rojo salvaje, mero, gallo, salmón, langostinos… 
Las algas son otro común ingrediente, existen muchos tipos, todas aportan sabor y nutrientes, aunque es el alga nori una de las más empleada en la elaboración de sushi. Tiene un ligero sabor picante y lleva un proceso de secado para poder obtener las láminas que habitualmente vemos, que parecen hojas de papel. 
Otros condimentos frecuentes son: wasabi, mirin, jengibre encurtido, soya o soja… No podemos olvidar que aderezos e ingredientes que se pueden utilizar en estas elaboraciones son tantos como imaginación tenga el cocinero.

Repasemos brevemente los que hemos nombrado. Wasabi, es una raíz con sabor picante que se emplea con frecuencia en la cocina japonesa. Estas raíces son difíciles de conseguir y el precio es alto por lo que se suele utilizar un sustituto que no tiene nada que ver con el wasabi pero que intenta darle un sabor algo parecido. Son pocos los restaurantes que lo tienen al natural y suelen ser de alta cocina, para garantizar el producto se ralla delante del cliente. 
Mirin, un vino de arroz similar al sake, de sabor ligeramente dulce con el cual puede sazonarse el arroz de sushi. Jengibre, es un tubérculo muy aromático y con sabor a cítricos y ligeramente anisado. Los japoneses lo encurten en una mezcla de vinagre y sal. Sirve para limpiar el paladar entre bocados. 
La soya o soja y el umami.

Soya o soja, es uno de los ingredientes elaborados más antiguos del mundo. Es recomendable utilizar salsa de soja de calidad, es decir, la tradicional y no la artificial o química. Los orientales denominan umami a un sabor diferente al salado, dulce, amargo o ácido, que nosotros identificamos, pudiendo decir que significa sabor delicioso o agradable y entre sus características principales es la provocación de la secreción salivar. Está considerado el sabor de uno de los aminoácidos comunes que se encuentran en las proteínas, el ácido glutámico. Este quinto sabor sería, por ejemplo, el que se percibe de un buen jamón, debido a que lo contiene de forma natural, al igual que les ocurre a otros alimentos. Así encontramos alimentos que realzan el sabor de gran cantidad de platos, esta capacidad para potenciar está presente en la salsa de soja tradicional.

El glutamato monosódico se le añade a alimentos que no tienen mucho sabor de forma natural, el aditivo actúa como refuerzo del sabor, y de esta forma se consigue la preferencia por esos alimentos. 

Navascués dio una pauta imprescindible para mojar un nigiri en salsa de soja, esta variante se trata de arroz amasado con la mano al que lo cubre un trozo de pescado. Una vez se tenga la pieza en los palillos o en la mano, se trata de girarlo un poco de forma que lo que vamos a mojar es una parte del pescado, nunca el arroz que absorbería más cantidad de salsa, modificando el sabor original y desvirtuando el bocado. 
Variedades de sushi:

Makis, son los que se elaboran poniendo el arroz sobre la hoja de alga nori, añadiendo un poco de wasabi y colocando el ingrediente principal en el centro, una vez listo se enrollan de forma cilíndrica y se corta en porciones. Dependiendo el tamaño se denominan de distinta forma, los gruesos futomaki y los más delgados hosomaki.

Nigiris, como hemos descrito antes son pequeñas porciones de arroz de forma alargada y cubiertos por una lámina de pescado. 
Temaki, es otra variedad de sushi muy conocida de forma de cono. En este caso el alga nori se rellena de arroz, verduras y el pescado.

Uramakis, son los makis que se enrollan al revés, es decir el arroz como base y en el interior se pone el alga y el pescado. 
Una variante es el California Rolls, creado por un cocinero japonés que emigró a Estados Unidos e intentaron adaptar el sushi a los ingredientes locales, añadiéndole aguacate, pepino, cangrejo, mayonesa japonesa y semilla de sésamo. Gadisushi lo elabora con langostinos del litoral Atlántico. 
Mencionamos antes que los cocineros pueden crear tantos y diferentes como su imaginación les permita, pues en esta línea Mauricio Navascués cuenta con el Godzilla un original rollito de langostino frito con salsa rosa japonesa con punto picante. Fusiones como los nigiris de sardina a la brasa, la caballa con piriñaca o el tataki de atún ahumado, serían una opción para los que les cuestan comer pescado crudo. Estas variedades no se encuentran en restaurantes o en lugares de cocina japonesa, porque se hacen con pescados del litoral gaditano como jureles, pez limón, pargo, borriquete o carabineros y contando con la creatividad del cocinero. 
No debemos olvidar el sashimi, otra especialidad de la cocina japonesa y que no es variedad de sushi, aunque a veces se tiende a confundir, debido a que cuando se ofrece un surtido suele traer algún sashimi. En este plato sí aparece exclusivamente el pescado crudo, debiendo presentar un corte especial y de calidad máxima. A las personas que les gusta, es una propuesta exquisita al igual que ocurre con el tartar, otra receta nipona que bien preparada tiene una gran aceptación en occidente. 
Estas y otras especialidades se elaboran en Gadisushi a la vista del público. Es un placer ver a Mauricio trabajar sobre la esterilla de bambú especialmente diseñada para enrollar el sushi o preparando otros platos, en especial porque transmite que le gusta lo que hace. Él nos cuenta que el sushi y sus variantes, deben elaborarse en un tamaño pequeño para comerlos de un solo bocado, así es como los ha visto en Japón y como día a día intenta emular a los grandes maestros. También afirma que la mejor manera de comerlos, es acabados de preparar por el cocinero y que lo pase directamente a la mano del comensal, práctica usual en sitios muy reconocidos de Japón.  
Sólo nos queda recomendar que después de esta clase teórica sobre sushi ofrecida en las tertulias gastronómicas del Ateneo de Cádiz, y que nos ha permitido realizar este amplio resumen, vayamos a la parte práctica y probemos las especialidades que prepara Mauricio Navascués. Y si te gustaría preparar tus propios sushis o platos de la cocina japonesa en casa, te dejo el Facebook de Gadisushi para que cuando halla cursos y puedas, te inscribas para aprender.  
Nos despedimos agradeciéndole a Mauricio, una vez más, la estupenda tarde que nos brindó y que compartiera con todos su trayectoria y sus conocimientos.

Hasta pronto.  

domingo, 17 de febrero de 2019

PASTEL DE PUERROS Y CALABACINES


No subo recetas al blog desde bastante tiempo por circunstancias, pero al hacer un comentario recientemente en el grupo cerrado Intercambio de Recetas, Dulces y más, una componente, concretamente Milagrosa Benzo Casal, me pidió le facilitara esta receta y no he querido dejar de hacerlo. Antes de pasar al plato, quiero decir que este grupo fue creado hace seis años por Antonia Moreno (blog encantonia), donde participan mujeres, principalmente de Puerto Real, que cocinan diariamente y de forma tradicional. Nada de hacer una rutina de los precocinados y listo, no, ellas hacen platos de toda la vida, con una sencillez máxima, pero acompañados del saber popular, teniendo un plan de comida a diario y con ganas de agradar a sus familias y por supuesto a ellas mismas. ¡Enhorabuena! y a continuar con esa indispensable pregunta tempranera de ¿Qué comemos hoy?   
Los ingredientes empleados son:

2 puerros
2 dientes de ajo
1 cebolla fresca, blanca y grande.
2 calabacines
100 gramos de leche
100 gramos de leche evaporada
3 huevos
Queso rallado
Aceite virgen de oliva extra
Sal, pimienta blanca y nuez moscada 
Vamos a prepararlo:

Se pican finamente los ajos, los puerros y la cebolla, se sofríe todo en un poco de aceite hasta que esté blandito y transparente.  
Mientras tanto se cortan en dados los calabacines. Cuando el sofrito esté listo se agregan y se mueven ayudados de una cuchara de madera para que se integren. Dejamos a fuego medio durante unos 8 minutos, así eliminan líquido y se ablandan. Tenemos que tener en cuenta que esta hortaliza suelta bastante líquido, es mejor dejar escurrir unos minutos con el objeto que el pastel cuaje bien.

Batimos con varillas los huevos, la leche que normalmente uses, la leche evaporada, un poquitín de sal, pimienta blanca y nuez moscada al gusto. Se mezcla bien con los vegetales.  

Se engrasa el molde que vamos a emplear y se vuelcan todos los ingredientes preparados. Por último, espolvoreamos con queso rallado y lo introducimos en el horno precalentado a 200º. Bajamos a 190º y lo mantenemos unos 30 minutos, dependerá de cada horno. Cuando se haga por primera vez, se debe tener algo de más cuidado para que no se queme o no coja consistencia deseada, de esta forma sabremos la temperatura y el tiempo adecuado para futuras ocasiones. Si vemos que se dora pronto por la parte superior, bajamos la placa del horno donde está el molde e incluso se puede cubrir con papel especial de horno para evitar se exceda en el color. Retirar y comprobar con un pincho de cocina. Si es necesario mantenerlo un poco más.


Aclaraciones y sugerencias:

He empleado productos bajos en calorías por opción personal, pero se puede usar nata de cocina en lugar de leche evaporada y el queso según las preferencias particulares. 

Las variantes en este pastel pueden ser múltiples, cambiando o agregando ingredientes.  
  
Puede ser un primer plato o acompañamiento de carnes o pescados. Está rico tanto caliente como frío. 

lunes, 11 de febrero de 2019

EL IES PINTOR JUAN LARA DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA Y SU APUESTA POR LA GASTRONOMÍA


Nuestra cocina está traspasando fronteras, sus cualidades ya no se cuestionan y mucho menos después del furor originado por la publicación en The New York Times, invitando a venir a descubrir la provincia gaditana y a disfrutar de su gastronomía. Aunque nos ha costado dar a conocer lo que aquí se cuece, los españoles y extranjeros que nos visitan, aprecian los excelentes productos de la zona y la manera de transfórmalos en apetitosos platos gaditanos. Se ha avanzado bastante en apenas diez años y así es preciso continuar. En gran parte se debe a la formación que están recibiendo los jóvenes en las Escuelas de Hostelería y en los Institutos de Educación Secundaria, tal como el que hoy nos lleva a escribir esta entrada, el I.E.S. Juan Lara de El Puerto de Santa María.
Así que hace unos días nos fuimos allí emplazadas por nuestras amigas de Cuarto y Mitá, a conocer las dependencias donde se imparten los Ciclos Formativos grado medio y grado superior de Hostelería y Turismo, además de probar el menú que preparan los alumnos, instruidos y supervisado en todo momento por el profesorado. En total fuimos nueve personas, amantes de la cocina y de difundir en los medios a nuestro alcance la gastronomía de nuestra tierra. Nos recibieron el Director del Área, Carlos Goicoechea y la profesora encargada del servicio y decoración de sala, Carmen Puntada
Nos mostraron las distintas dependencias, la cocina utilizada por alumnos de los tres ciclos de formación y donde también se ubica la despensa; el cuarto de pastelería, un lugar muy luminoso y con un aroma riquísimo que dejaba entrever el dulce trabajo que estaban realizando los alumnos y que probamos a la hora del postre; al final la zona de lavado y limpieza. 
En este recorrido pudimos saludar a los alumnos que están formándose en la actualidad y Goicoechea nos habló con satisfacción de los chicos que dada su preparación han sido en distintos años seleccionados para participar en los Premios Promesas de alta cocina. Los ganadores optan a seguir formándose como profesionales en la prestigiosa escuela Le Cordon Bleu de Madrid. 
Nos presentaron también a profesores como Mateo Conde, que imparte clases de pastelería y repostería y Paco Brenes, el conocido cocinero de Conil, miembro de la Asociación Los Borriquetes con quien hemos coincidido en otras ocasiones.  
Posteriormente pasamos al restaurante que abre al público todos los jueves y que como es habitual en este tipo de centros ofrecen un menú que varía cada semana. Los profesores nos comentaron que pronto abrirá también como bar de tapas, al estilo de los gastrobares, con el objetivo de formar a los alumnos en esta modalidad y puedan optar cuando terminen a distintos puestos de trabajo. El aforo del comedor es para unas treinta personas que se distribuyen en cinco mesas. Nos informaron que en el mismo se ofrecen a personas o grupos la posibilidad de asistir a desayunos mientras hablan de distintos temas culturales. También en estas ocasiones los alumnos elaboran el pan y la bollería. 
Los detalles también se cuidan en la mesa. Cada una ofrecía un tipo de centro en función del tamaño de la misma y los menús se presentaban guardados en un sobre a modo de carta y colocado sobre los platos, ofreciendo un colorido muy andaluz por la combinación entre el blanco y verde. No sabemos muy bien si se había elegido a propósito porque el menú, ese día, estaba centrado en la cocina andaluza, aunque con un toque innovador y es justo decir que la ejecución fue notable. Nos comentaron que intentan repasar las diferentes cocinas, tanto nacionales como algunas internacionales. 
Carlos Goicoechea y Mateo Conde tuvieron la amabilidad de almorzar con nosotros y durante el mismo compartimos charla sobre cocina, productos, enseñanzas a los chicos y las respuestas de los alumnos. Comenzamos con unos aperitivos consistentes en Papas aliñás 2019, presentadas en vaso ancho y de forma desenfadada con el atún en el fondo, las patatas casi convertidas en puré, coronadas con una espuma y salpicada con perejil picado. Llegó junto a una Mini Tosta de Hortalizas de Temporadas Asadas, un sabroso pisto sobre tostada de pan hecho por los alumnos y rematado con una gamba pelada. 
El siguiente plato fue Nem Gaditano de Ropa Vieja y Crema de Puchero, rollitos al estilo vietnamitas rellenos de las carnes del puchero y servido en el recipiente de un caldo denso. Destacar un gesto que nos agradó bastante, el apoyo que el centro da a los vinos de la tierra.
 
A continuación, Lomito de Pescado de Roca Albardado con Chicharrón Ibérico, una combinación con un buen resultado y bien acompañado por la guarnición de quinoa y verduritas. 
Para preparar el paladar con un cambio de sabor, se sirvió un Sorbete de Moringa, elaborado con cava y las hojas del árbol que le da nombre y que se está cultivando en Conil. 
Tras el sorbete vino un plato de carne, Milhoja de Rabo de Toro con Brochetita de Mini Verduras, un sabroso rabo de toro deshuesado y salsa al estilo tradicional, decorado con rúcula y verduras a la plancha. 
El postre Piña Asada a baja temperatura con Crema de Mango, Gominola de Coco y Malibú. Nos comentaron los profesores que este postre era la prueba de un examen y lo habían elaborado los alumnos solos. El resultado extraordinario, deseamos le diesen una nota alta. 

Significar que el pan de la comida lo elaboran los alumnos, de harinas y formatos diferentes, así como los bombones que nos sirvieron junto a los cafés e infusiones para una sobremesa que giró en torno a la Moringa. A esta se sumaron Juan Diego Marín,  el joven empresario que ha apostado por Connatur y el Director Comercial de la empresa, Sergio Espina, contándonos el empeño en este cultivo, las dos hectáreas plantadas con unos 16.000 árboles, la recolección de la hoja en un proceso natural que ha conseguido el certificado ecológico. Los árboles de moringa han sido traídos desde Sudamérica, se le atribuyen una larga lista de beneficios y sus pretensiones son introducirlas en la cocina. 
En la actualidad se presentan en formatos capsulas como complemento alimenticio, también en infusiones mezcladas con sabores a frutas como fresas, melocotón…  En polvo se puede usar en cocina y además de sus propiedades sirven como colorante verde para platos. Se pueden adquirir en herboristerías, parafarmacias o a través de la web de la empresa, pero la idea es seguir explorando posibilidades que tiene la planta en la cocina creativa, el formato de venta y distribución. 
Desde esta página queremos agradecer a los profesores sus atenciones durante las horas que estuvimos en el centro y darles la enhorabuena por la interesante labor que desempeñan, además de brindarles al público la oportunidad de conocer la cocina que se realiza en el centro por un importe bastante asequible. Igualmente felicitamos a los alumnos por el esfuerzo, animándolos a que sigan formándose y consigan sus objetivos. De este modo también lograremos que nuestra gastronomía siga evolucionando y continué el interés creciente de visitantes por nuestra provincia. Consideramos positivo que portales web hayan elegido a Cádiz como destino emergente o que la televisión alemana ensalce su patrimonio e invite a sus compatriotas a visitar esta tierra como terapia contra la tristeza, y la hostelería tiene mucho que ver con ello.

A los amigos con los que estuvimos decirles que las visitas y las sobremesas no serían lo mismo sin su compañía. ¡Hasta pronto!